Gracias por tu presencia en el Grupo de Meditación de los Servidores Mundiales

 

Que nuestras palabras sean el testimonio de la Verdad que habita en nosotros, que nuestra voz siembre la Verdad del Espíritu a cada paso, pues nuestra palabra así pronunciada es escudo y semilla, es el escudo que nos protege, es la semilla de Amor que sembramos en aquel que nos escucha.

Hablemos palabras de Espíritu y Vida, sembremos la Verdad que conocemos y a la que servimos.

En el nombre de la magna presencia de Dios que Yo Soy en ti y en todos nuestros hermanos de buena voluntad , te agradezco el estar y compartir.

Que el dialogo que germine se fructifique en puro amor divino universal.
Tu hermano en la luz del Cristo.
John the Mistyc Círculo Metafísico Argentino