Gracias por tu presencia en el Grupo de Meditación de los Servidores Mundiales
Que nuestras palabras sean el testimonio de la Verdad que habita en nosotros, que nuestra voz siembre la Verdad del Espíritu a cada paso, pues nuestra palabra así pronunciada es escudo y semilla, es el escudo que nos protege, es la semilla de Amor que sembramos en aquel que nos escucha. |
|